LARGA VIDA AL DESORDEN LOCAL
Que se anote en la minuta y se asiente en las actas:
JURO SOLEMNEMENTE QUE NUNCA, JAMAS, POR NINGÚN MOTIVO Y BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA VOLVERÉ A “PONER ORDEN” Y/O “HACER LIMPIEZA” EN EL CUARTO DE MAQUINAS.
¿En que estaba pensando?
¿Que hay polvo de cuando el asteroide que mato a los dinosaurios bajo el sillón? Me vale madres…
¿Que los elepés, cedes y casetes se están cayendo cual torres neollorquinas tras un osamázo? Me vale madres…
¿Que los libros que están en los libreros ya parecen el libro egipcio de los muertos de tan viejos, polvorientos e inmobiles? Me vale madres…
¿Que todas las motherboards y tarjetas similares están ahí botadas como si un temblor de 8 grados hubiera hecho acto de presencia? Me vale madres…
¿Que los manuales, textos y enemil documentos mas que has imprimido en los últimos 16 años y que sirven menos ahora que cuando eran útiles están en calidad de bulto? Me sigue valiendo madres…
Tengo 3 días 3 “arreglando” este cuarto, y entre mas avanzo, mas parece que aquí exploto una bomba.
Hay tal cantidad de cosas que aquí se demuestra que dos (o mas) objetos SI pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Solo así se explica que, por ejemplo, en un espacio equivalente a un paquete de 500 hojas tamaño carta hayan estado mas de 3000 hojas con puro texto bajado de internet, de cualquier cantidad de temas.
Salieron a la luz 2 cartuchos de tóner (uno original, nuevo y otro del Dr. Simi), para la impresora láser que ya fue retirada del servicio (por culpa de un tóner del Dr. Descuento que le dio en la eme al fusor, comprado DESPUÉS de la fecha de compra del original recién encontrado, según la factura).
Y siguen saliendo cosas. Herramientas. Papeles. Cables. Refacciones para pc y similares. Papeles. Libros. Discos. Pines. Juguetes. Adornos. Papeles. Jargüer variados. Lapices. Cuadernos. Papeles. Una computadora completa con todos sus componentes quemados (que no se de donde carájos salio). Papeles. Mochilas. Maletas para lactoc. Una lactoc (que no es la mía) totalmente desarmada. Papeles. Ah, y cantidades al parecer infinitas de papeles.
Tan feliz que estaba yo aquí con mi santo desmadre. Todo era bello, y había tanto polvo que no podía ni levantarse porque el mismo peso del polvo lo impedía. Era difícil ir de la puerta a la ventana por tanta caja y cedes en torres distribuidos, pero al menos todo estaba en su lugar. Así que la declaración hecha al principio es valida a partir de este momento.
O mas bien, a partir del momento en que termine de arreglar este cáos. Si es que termino algún día.
Ego dixit.