EN UN MUGRE KING
Saturday, April 21st, 2007Aproximadamente a las 12 del día, Nuestro Héroe llego al Mugre King ubicado frente a Galerías Insouthpeople.
Después de estar formado como 20 minutos en tan reputado local de comida rápida, fue atendido muy amablemente por una empleada de cuyo nombre Nuestro Héroe no puede acordarse. Le dio las buenas tardes (sin albur) y pregunto que iba a querer.
Nuestro Héroe: ¿Cuanto cuesta la extreme, sola, sin papas ni refresco?
La de la caja: Déjeme revisar.
3 minutos mas tarde, después de presionar todos los botones de la maquina infernal esa, la srita. llego a la conclusión de que la pregunta había sido demasiado compleja, de modo que era necesario solicitar el apoyo de uno de los supervisores.
Supervisor (después de presionar todos los botones también): 58 pesos, sr.
Nuestro Héroe: ‘ta muy cara, ¿no?
La de la caja: Por eso le recomendamos pedir mejor el combo, ¡que incluye papas y refresco!
Nuestro Héroe: No, gracias. Quiero nada mas 2 extreme, solas, por favor.
La de la caja: ¿Quiere jamón y tocino?
Nuestro Héroe: No. Solo las 2 hamburguesas.
El supervisor nunca se despego de ahí. Estaba viéndolo todo, como con mirada de aprobación hacia su discípula.
La de la caja: Serian 190 pesos, sr.
Nuestro Héroe: ¡¿¡¿¡¿QUE?!?!?!
La de la caja: Serian 2 extreme combos con jamón y tocino, papas y refresco grande y…
Nuestro Héroe: Señorita, le pedí DOS hamburguesas extreme solas.
La de la caja: Ay… es que ya marque los combos y no se pueden quitar. Son 190 y…
Nuestro Héroe: Es que no quiero las papas, los refrescos, el jamón y el tocino.
Supervisor: Sr, no se puede cancelar la orden.
Y ustedes que dijeron… ¿este imbécil se fregó y pago? Nuncamente. 5 minutos después, Nuestro Héroe se encontraba en el RatDonalds que esta en el centro comercial antes citado, comprando dos hamburguesas de pollo, solas, y zampándose un helado doble. Los zoquetes del Mugre King aun han de estar pensando en la manera de cancelar el pedido, o en como es posible que un cliente se haya negado a comprar cosas que no quería, después de la clara explicación del supervisor.
Y suponemos que mas de uno en la fila se quedo pensando “¿porque saldría mentando madres ese güey?”
Ego dixit.